Regreso (Nicanor Parra)

La partida tenía que ser triste
Como toda partida verdadera:
Alamos, sauces, cordillera, todo
Parecía decirme no te vayas.

Y sin embargo el regreso es más triste...

Aunque parezca absurdo
Toda mi gente desapareció:
Se la tragó la ciudad antropófaga.

Solamente me esperan
Los olivos enfermos de conchuela
Y el perro fiel
El capitán con una pata rota.

Receta risotto de champiñones

Ingredientes
  • 1 Cebolla pequeña, en cuadritos
  • 2 Tallos de apio, cortados en pedazos
  • 400grs de arroz de risotto
  • 75ml de vino blanco
  • Sal gruesa
  • Pimienta negra
  • 4 Puñados de distintos tipos de champiñones
  • Cilantro
  • Jugo de un limón
  • 1 Cucharada de mantequilla
  • Queso rallado
  • Aceite de oliva
  • 1.5 litros de caldo de verduras
  • 1 puñado de callampas secas
Preparación

Calentar el caldo en una olla y mantener a fuego lento. Colocar las callampas secas en un recipiente y verter solo el caldo caliente suficiente para cubrir. Dejar por un par de minutos hasta que se hayan suavizado. Sacarlos de las existencias y cortarlos, reservando el líquido de remojo. 

En una sartén grande, calentar aceite de oliva y agregar la cebolla y el apio. Freír lentamente sin colorearlos durante al menos 10 minutos, luego subir el fuego y agregar el arroz. Revolver. Agregar el vino: ¡huele fantástico! Siga revolviendo hasta que el líquido se haya cocido en el arroz. Ahora vierta el líquido de remojo porcini a través de un colador en la sartén y agregue el porcini picado, una buena pizca de sal y su primer cucharón de caldo caliente. Baje la temperatura a fuego lento y siga agregando cucharadas de caldo, revolviendo y masajeando el almidón del arroz, permitiendo que cada cucharada sea absorbida antes de agregar la siguiente.

Continuar agregando caldo hasta que el arroz esté suave pero con un ligero mordisco. Esto tomará aproximadamente 30 minutos. Mientras tanto, obtener una sartén de plancha seca caliente y a la parrilla los champiñones varios hasta que estén blandos. Si el sartén no es lo suficientemente grande, hacer esto por lotes (lo importante es que no se acumule el agua y los champiñones se asen y no se cocinen). Pner en un recipiente y agregar las hierbas picadas, una pizca de sal y el jugo de limón. 

Quitar el risotto del fuego y verificar el condimento con cuidado. Agregar la mantequilla y el parmesano. Debe tener una textura cremosa y fresca. Cúbrir y dejar el risotto reposar durante unos 3 minutos antes de servir.

Agregar un poco más de condimento o parmesano si es necesario. Sirvir una buena cucharada de risotto con champiñones a la parrilla, una pizca de parmesano recién rallado y un chorrito de aceite de oliva virgen extra.

Receta tortilla española


Ingredientes
  • 4 Papas pequeña
  • Sal
  • Pimienta
  • 6 Huevos grandes
  • 150 gramos de chorizo cortado en pedazos de 1cm
  • 2 rammas de romero, solo las hojas
  • 2 Chalotas
  • Jugo de un limón
  • Aceite de oliva
  • Perejil
Preparación

Precalentar el horno a su capacidad total. Coloque las papas en una olla de agua hirviendo con sal y cocine a fuego lento hasta que estén cocidas, luego escurra en un colador y déjelas secar al vapor. Batir los huevos con un tenedor en un tazón grande, sazonar bien con sal y pimienta, y poner a un lado.

Calienta una sartén antiadherente a prueba de horno de 20 cm. Agregue las rodajas de chorizo ​​y los trozos de patata. El chorizo ​​comenzará a chisporrotear, liberando todos sus sabrosos aceites y especias. Después de un par de minutos, cuando todo esté ligeramente dorado y crujiente, sáquelo de la sartén con una espumadera y colóquelo a un lado. Espolvorea las hojas de romero en la grasa caliente. Tan pronto como toquen la sartén, comenzarán a crujir. Verter los huevos batidos en la parte superior inmediatamente, agregando las papas y el chorizo ​​y repartiendo todo uniformemente. Coloque toda la olla en el horno precalentado o debajo de la parrilla hasta que la tortilla esté dorada en la parte superior y recién cocida en el medio.

Mientras se cocina la tortilla, coloque los chalotes en un tazón con el jugo de limón, un poco de sal y pimienta y un trozo de aceite de oliva virgen extra. Mezcle y pellizque las chalotas con las yemas de los dedos para ablandarlas ligeramente, luego mezcle las hojas de perejil.

Viernes Santo (Gabriela Mistral)

El sol de abril aún es ardiente y bueno
y el surco, de la espera, resplandece;
pero hoy no llenes l´ansia de su seno,
porque Jesús padece.

No remuevas la tierra. Deja, mansa,
la mano en el ardo; echas las mieses
cuando ya nos devuelvan la esperanza,
que aún Jesús padece.

Ya sudó sangre bajo los olivos,
y oyó al que amaba, que negó tres veces.
Mas, rebelde de amor, tiene aún latidos,
¡Aún padece!

Porque tú, labrador, siembras odiando,
y yo tengo rencor cuando anochece,
y un niño va como un hombre llorando,
¡Jesús padece!

Está sobre el madero todavía
y sed tremenda el labio le estremece.
¡Odio mi pan, mi estrofa y mi alegría,
porque Jesús padece!

Receta de lentejas Punjabi


Ingredientes
  • 3/4 taza Urad Dal (lentejas negras)
  • 1/4 taza rajmah (porotos rojos)
  • 2 cucharaditas de comino
  • 8 gajos de ajo, picados
  • 2 pulgadas de jengibre molido
  • 1 cucharadita de curry
  • 1/2 taza de crema fresca
  • 1 cucharadita de ají de color
  • 3 cucharadas de mantequilla
  • 2 tomates grandes, picados
  • 1 cebolla, picada
  • 1 cucharada de aceite de oliva
  • Sal
Preparación

Remoje todo el urad negro y rajma toda la noche en 3-4 tazas de agua.

Cocine el dal mojado y el rajma en la misma agua con sal, ají en polvo y la mitad del jengibre picado hasta que el dal y el rajma estén cocidos y suaves.

Pelar y cortar la cebolla, el jengibre y el ajo finamente. También corta los tomates.

Caliente el aceite y la mantequilla en una sartén de fondo grueso. Agregue las semillas de comino, cuando crepita agregue las cebollas picadas y fría hasta que estén doradas.

Agregue el jengibre picado, el ajo y los tomates picados. Saltee hasta que los tomates estén bien machacados y la grasa comience a salir del masala. Agregue dal hervido y rajma a esto. No agregue el líquido al principio. Aplaste (mastique) los dals con la parte trasera del cucharón mientras revuelve continuamente, esto le da a ese dal una textura cremosa.

Agregue el líquido y un poco de agua si es necesario y cocine a fuego muy lento durante quince minutos.

Agregue la crema fresca y el polvo de garam masala, déjelos hervir a fuego lento durante otros cinco minutos. Termina con un par de pellizcos de Kasoori methi en polvo.

Servir caliente con Naan o Paraatha.


Consejo: Reemplazar los tomates con 4 cucharadas de pasta de tomate espesa mejorará el sabor y el color del colector de platos.

Receta curry de pollo

Ingredientes
  • 3 cucharadas de aceite de oliva
  • 1 cebolla pequeña, picada
  • 2 gajos de ajo, picados
  • 3 cucharadas de curry en polvo
  • 1 cucharadita de comino en polvo
  • 1 cucharadita de comino
  • 1 hoja de laurel
  • Media cucharadita de jengibre rallado 
  • Media cucharadita de azúcar
  • Sal a gusto
  • 2 pechugas de pollo, cortadas en cubitos
  • 1 cucharada de salsa de tomate
  • 1 taza de yoghurt natural
  • 3/4 taza de leche de coco sin azúcar
  • 1/2 limón, exprimido
  • Media cucharada de ají de color
Preparación

Caliente el aceite de oliva en una sartén a fuego medio. Saltee la cebolla hasta que esté ligeramente dorada. Agregue el ajo, el curry en polvo, la canela, el pimentón, la hoja de laurel, el jengibre, el azúcar y la sal. Continúa removiendo por 2 minutos. Agregue los trozos de pollo, la pasta de tomate, el yogur y la leche de coco. Llevar a ebullición, reducir el fuego y cocinar a fuego lento de 20 a 25 minutos.

Retire la hoja de laurel y agregue el jugo de limón y la pimienta de cayena. Cocine a fuego lento 5 minutos más.

Operación Huracán: Cómo el gobierno de Chile ha dado rienda suelta a sus policías

Columna publicada originalmente en el sitio de Derechos Digitales

La opinión pública chilena está indignada, y con buena razón. En los últimos días nos hemos enterado de que la Fiscalía chilena ha decidido no perseverar en la investigación de la llamada Operación Huracán, en la que se acusó a ocho comuneros mapuche de la autoría de un atentado incendiario en la región de la Araucanía. Esta acusación estaría basada en supuestos mensajes interceptados de las aplicaciones WhatsApp y Telegram.

El escándalo

La Operación Huracán se detiene en razón de un peritaje encargado por la Fiscalía, el cual arrojó que dichos mensajes fueron introducidos en los celulares de los imputados con posterioridad a la incautación de sus equipos, es decir, después de haber presentado esos mensajes como antecedentes para perseguir. En otras palabras, se trata de un montaje policial de la mayor gravedad, que levanta aún más dudas sobre el actuar de Carabineros en la región, y de las excesivas facultades y el poco control con los que se le permite operar a las policías.

Cuesta explicar las horas que dedicamos en Derechos Digitales a especular sobre cuál sofisticado mecanismo había utilizado la inteligencia de Carabineros para interceptar la comunicación entre los comuneros. Y es que los mensajes de WhatsApp, y Telegram bajo ciertas circunstancias, cuentan con tecnología de cifrado de punto a punto. Por tanto, no son accesibles ni siquiera por las empresas de telecomunicaciones ni las de mensajería, menos aún por un tercero.

Sin embargo, resulta que no se trató de un sofisticado software de vigilancia, sino que la supuesta evidencia consistiría en archivos .txt, los que no tienen relación con el formato utilizado por los servicios de mensajería para sus respaldos de conversaciones, y que estaban localizados en carpetas distintas a las utilizadas por las aplicaciones. Aun peor, como muestran los peritajes, estos archivos fueron introducidos después de que los equipos fueron requisados por carabineros.

Para colmo, y como lo habían anunciado los familiares de los imputados, muchos de los celulares ni siquiera tenían instaladas las aplicaciones de mensajería. No podría haber sido de otra forma, luego de haberse destapado que el experto de Carabineros no parecía el genio criptógrafo que imaginábamos.

Las policías y el principio de no deliberación

Uno de los principios que inspiran el sistema normativo chileno es el de no deliberación de las policías. Esto implica que la policía no es un interviniente en el proceso penal, sino un órgano auxiliar de Fiscalía. En otras palabras, la investigación está a cargo de Fiscalía, y las policías solo están encargadas de realizar las diligencias que ésta les encargue.

Sin embargo, el uso impropio de la Ley 19.974 Sobre el sistema de inteligencia del Estado ha permitido justamente vulnerar este principio. Seamos claros: no corresponde la utilización de la ley de inteligencia para recabar prueba en un proceso penal. El objetivo de la inteligencia es el proceso sistemático de recolección, evaluación y análisis de información, cuya finalidad es producir conocimiento útil para la toma de decisiones del Estado, con fines específicos delimitados en la ley. La producción de prueba al interior del proceso penal tiene sus propias reglas, que buscan cautelar el debido proceso del imputado y están reguladas en el Código Procesal Penal.

Parte de la gravedad de este caso, es que Carabineros utilizó la Ley de inteligencia para solicitar directamente a la Corte de Apelaciones la interceptación de comunicaciones de los sospechosos. En otras palabras, a través de esta estratagema, Carabineros pudo operar sin el control de Fiscalía, produciendo antecedentes fraudulentos y luego presentándolos como prueba al interior del proceso penal. Esto es totalmente inaceptable en un Estado de Derecho.

Para colmo, Carabineros no proporcionó información sobre cómo fue obtenida la supuesta prueba, dejando a los acusados en la indefensión, ya que no contaban con los antecedentes necesarios para poder desmentir la veracidad de los antecedentes que se invocaban para acusarlos. Cuando se destapó el montaje, Carabineros mostró su oposición a la investigación del escándalo y se opuso físicamente al allanamiento de sus oficinas, situación que trae un amargo recuerdo en un país donde la falta de obediencia de las fuerzas armadas al poder civil es más bien reciente.

¿Quién vigila a los vigilantes?

Si bien es evidente que Carabineros debe asumir responsabilidad por sus actos, y corresponde que el general Villalobos presente su renuncia, lo cierto es que el problema no termina ahí. Lo que realmente está detrás de esto es un gobierno que ha decidido sistemáticamente apoyar el actuar de Carabineros en desmedro de su necesaria subordinación al poder civil. El hecho de que el Ministerio del Interior se haya opuesto al cierre de la investigación en la Operación Huracán (fuera de plazo, por lo demás) y que el subsecretario Aleuy no haya esperado los resultados del proceso para viajar a Argentina a desbaratar un supuesto tráfico de armas que nunca existió, dan cuenta de aquello.

El subsecretario Aleuy también jugó un rol en otra iniciativa que buscaba otorgarle facultades desproporcionadas a carabineros en desmedro de Fiscalía: el Decreto Espía. Como anunciamos en su momento, el decreto buscaba entregar acceso a nuestros metadatos a las policías sin necesariamente contar con una orden judicial. Fuentes periodísticas muestran que esto incluso significó la ausencia de Fiscalía en la mesa técnica que redactó el polémico decreto. El contundente fallo de Contraloría que detuvo la aprobación del Decreto Espía hizo eco de estos temores, al señalar que el decreto utilizaba referencias genéricas tales como “toda otra institución” o “autoridad” a referirse a las entidades que tendrían acceso a esta base de metadatos, posiblemente incluyendo así a Carabineros.

Ante esto, corresponde que la Subsecretaría del Interior asuma la responsabilidad política de intentar conseguir arrestos en el conflicto mapuche sin consideración a las debidas garantías del proceso penal; así como de intentar dotar a las policías de facultades incompatibles con el debido proceso.

Como ya dijimos, también la prensa está en deuda con la opinión pública, y le cabe asumir una cuota de responsabilidad. Fuera de contadas excepciones, la prensa nacional se contentó con reproducir la versión de Carabineros, que sostenía que estos mensajes habían sido interceptados por medios técnicos. No existió una debida contrastación de los hechos, ni consulta a expertos en la materia, que podrían haber aportado un sano nivel de escepticismo respecto de la factibilidad técnica de esta versión oficial.

¿Y ahora, qué?

Toda tragedia puede convertirse en una oportunidad. Las revelaciones de la última semana son gravísimas; y como en las comedias en donde el protagonista se mete cada vez más en problemas por tratar de tapar su mentira inicial, lo más probable es que se sigan destapando más antecedentes en los próximos días.

Este escándalo también provee una oportunidad para enmendar los cuerpos jurídicos que, sumados a prácticas cuestionables y al apoyo del gobierno, permiten que estas prácticas vulneratorias ocurran. Es necesario revisar nuestra Ley de inteligencia, a fin de que no pueda ser utilizada por Carabineros para operar sin el debido control de Fiscalía. Es necesario regular la compra de software (malware) de vigilancia por parte del Estado, cuestión pendiente desde la revelación de que la PDI había adquirido software de Hacking Team para obtener acceso a información que no obtendrán a través de una orden judicial. Hay que limitar las hipótesis en donde el Estado pueda incurrir en interceptación de comunicaciones o de equipos respecto de sus ciudadanos, de tal manera que se condiga con estándares internacionales, y se realice conforme a criterios de necesidad, idoneidad y proporcionalidad. Por último, es necesario que los órganos judiciales y políticos encargados del control de la operación de los órganos de inteligencia hagan su trabajo, como depositarios de la fe pública en el resguardo de los derechos de la ciudadanía.

En este sentido, los lineamientos de la recién estrenada Política Nacional de Ciberseguridad deben ser utilizados como una hoja de ruta para enmendar nuestro marco jurídico en la materia. Hoy más que nunca requerimos de una aproximación de derechos fundamentales para abordar materias complejas como la vigilancia, la interceptación de comunicaciones, el cifrado y las atribuciones de los órganos de persecución penal. Como Derechos Digitales seguiremos dando la batalla para que la persecución del delito no se transforme en una excusa para pasar por sobre los derechos de las personas.
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