Las tablas (Nicanor Parra)

Soñé que me encontraba en un desierto y que hastiado de mí mismo
Comenzaba a golpear a una mujer.
Hacía un frío de los demonios; era necesario hacer algo,
Hacer fuego, hacer un poco de ejercicio;
Pero a mí me dolía la cabeza, me sentía fatigado
Sólo quería dormir, quería morir.
Mi traje estaba empapado de sangre
Y entre mis dedos se veían algunos cabellos
-Los cabellos de mi pobre madre-
"Por qué maltratas a tu madre" me preguntaba entonces una piedra
Una piedra cubierta de polvo "por qué la maltratas".
Yo no sabía de dónde venían esas voces que me hacían temblar
Me miraba las uñas y me las mordía,
Trataba de pensar infructuosamente en algo
Pero sólo veía en torno a mí un desierto
Y veía la imagen de ese ídolo,
Mi dios que me miraba hacer estas cosas.
Aparecieron entonces unos pájaros
Y al mismo tiempo en la obscuridad descubrí unas rocas.
En un supremo esfuerzo logré distinguir las tablas de la ley:
"Nosotras somos las tablas de la ley" decían ellas
"Por qué maltratas a tu madre"
"Ves esos pájaros que se han venido a posar sobre nosotras"
"Ahí están ellos para registrar tus crímenes"
Pero yo bostezaba, me aburría de estas admoniciones
"Espanten esos pájaros" dije en voz alta
"No" respondió una piedra
"Ellos representan tus diferentes pecados"
"Ellos están ahí para mirarte"
Entonces yo me volví de nuevo a mi dama
Y le empecé a dar más firme que antes
Para mantenerse despierto había que hacer algo
Estaba en la obligación de actuar
So pena de caer dormido entre aquellas rocas
Aquellos pájaros.
Saqué entonces una caja de fósforos de uno de mis bolsillos
Y decidí quemar el busto del dios
Tenía un frío espantoso, necesitaba calentarme
Pero este fuego sólo duró algunos segundos.
Desesperado busqué de nuevo las tablas
Pero ellas habían desaparecido:
Las rocas tampoco estaban allí
Mi madre me había abandonado.
Me toqué la frente; pero no:
Ya no podía más.

Qué pena tuve en Quirihue (Violeta Parra)

¡Qué pena tuv’ en Quirihue!
¡Qué rabias en Miraflores!
¡Qué soledad en Dolores!
¡Qué malestar en Doñihue!
Angustias pasé en Llanquihue,
tormentos en Lonquimay,
sorpresas tuv’ en Lircay
y sobresalto en Coelemu,
pesares en Bucalemu,
zambita, sí, ay ay ay.

Pasé amarguras en Ñanco,
delirios en Tucapel,
hambrunas en Illapel
y pesadillas en Chanco;
qué lágrimas en Rupanco,
desvelos en Mataquito,
corazonadas y gritos,
y en el pueblo de Toltén
por un brillante de a cien
peleo con mi hermanito.

Incertidumbr’ en El Quisco
me causa gran impaciencia,
suspiros en Confluencia,
cansancios en San Francisco,
lamentos en Camarico,
pesares en Longaví,
flojera en Curacaví,
nostalgias en Lagunillas,
aburrimiento en Placilla,
locuras en Tarahuín.

Misterios viví en Parral,
desdenes en Puerto Montt,
espantos en Concepción,
martirios en Chañaral,
inconveniencia en Taltal,
envidias en Pachacama,
pelambres en Atacama,
dolores en Casablanca,
engaños en Salamanca
y pesadilla en Calama.

Calumnias en Punta Arenas
y miedo en Valparaíso,
ataques en Los Carrizos,
pendencias en Yerbas Buenas,
humillación en Serena,
calamidad en Recinto,
prosperidad en Niblinto,
aplausos en Conchalí,
y en la Quebrá’ del Ají
amores y vino tinto.

Por qué será, Dios del cielo (Violeta Parra)

¿Por qué será, Dios del cielo,
que no se resigna el alma
cuando nos cambian la calma
por olas de desconsuelo?
Tal vez será por orgullo
del que recibe la afrenta,
porque la pena es inmensa
de ver deshecho el capullo.
Por no escuchar el arrullo
les brota la indiferencia.

Se llora a lágrima ardiente
la ausencia del ser querido.
El corazón conmovido
palpita ligeramente
de verse tan de repente
solito en su gran desvelo,
como un barquito velero
que pierde su capitán
en brazos del huracán.
¿Por qué será, Dios del cielo?

Todos hablan del verano,
todos de la primavera,
de la luna, de la estrella
y del cielo arrebolado,
como si el enamorado,
que pondera tanto azul,
tuviera en sí la virtud
de la dicha eternamente,
cuando solo de repente
se escucha el son del laúd.

La tristeza es un infierno
que nos oprime a su antojo;
como pájaro goloso
muerde las flores brillantes.
El alma es el gobernante
que rige las estaciones,
correspondido en amores
el ser se convierte en sol,
y en negro el bello arrebol
si el hombre está en aflicción.

Defensa de Violeta Parra (Nicanor Parra)

Dulce vecina de la verde selva
Huésped eterno del abril florido
Grande enemiga de la zarzamora
Violeta Parra.

Jardinera
............. locera
....................... costurera
Bailarina del agua transparente
Árbol lleno de pájaros cantores
Violeta Parra.

Has recorrido toda la comarca
Desenterrando cántaros de greda
Y liberando pájaros cautivos
Entre las ramas.

Preocupada siempre de los otros
Cuando no del sobrino
................................. de la tía
Cuándo vas a acordarte de ti misma
Viola piadosa.

Tu dolor es un círculo infinito
Que no comienza ni termina nunca
Pero tú te sobrepones a todo
Viola admirable.

Cuando se trata de bailar la cueca
De tu guitarra no se libra nadie
Hasta los muertos salen a bailar
Cueca valseada.

Cueca de la Batalla de Maipú
Cueca del Hundimiento del Angamos
Cueca del Terremoto de Chillán
Todas las cosas.

Ni bandurria
................. ni tenca
............................... ni zorzal
Ni codorniza libre ni cautiva

      solamente tú
      ................... tres veces tú
      ....................................... Ave del paraíso terrenal.
Charagüilla gaviota de agua dulce
Todos los adjetivos se hacen pocos
Todos los sustantivos se hacen pocos
Para nombrarte.
Poesía 
.......... pintura
...................... agricultura
Todo lo haces a las mil maravillas
Sin el menor esfuerzo
Como quien se bebe una copa de vino.
Pero los secretarios no te quieren
Y te cierran la puerta de tu casa
Y te declaran la guerra a muerte
Viola doliente.

Porque tú no te vistes de payaso
Porque tú no te compras ni te vendes
Porque hablas la lengua de la tierra
Viola chilensis.
¡Porque tú los aclaras en el acto!

Cómo van a quererte
............................... me pregunto
Cuando son unos tristes funcionarios
Grises como las piedras del desierto
¿No te parece?

En cambio tú
..................... Violeta de los Andes
Flor de la cordillera de la costa
Eres un manantial inagotable
De vida humana.

Tu corazón se abre cuando quiere
Tu voluntad se cierra cuando quiere
Y tu salud navega cuando quiere
Aguas arriba!

Basta que tú los llames por sus nombres
Para que los colores y las formas
Se levanten y anden como Lázaro
En cuerpo y alma.

¡Nadie puede quejarse cuando tú
Cantas a media voz o cuando gritas
Como si te estuvieran degollando
Viola volcánica!

Lo que tiene que hacer el auditor
Es guardar un silencio religioso
Porque tu canto sabe adónde va
Perfectamente.

Rayos son los que salen de tu voz
Hacia los cuatro puntos cardinales
Vendimiadora ardiente de ojos negros
Violeta Parra.

Se te acusa de esto y de lo otro
Yo te conozco y digo quién eres
¡Oh corderillo disfrazado de lobo!
Violeta Parra.

Yo te conozco bien
............................ hermana vieja
Norte y sur del país atormentado
Valparaíso hundido para arriba
¡Isla de Pascua!

Sacristana cuyaca de Andacollo
Tejedora a palillo y a bolillo
Arregladora vieja de angelitos
Violeta Parra.
Los veteranos del Setentaynueve
Lloran cuando te oyen sollozar
En el abismo de la noche oscura
¡Lámpara a sangre!

Cocinera
............. niñera
....................... lavandera
Niña de mano
.................... todos los oficios
Todos los arreboles del crepúsculo
Viola funebris.

Yo no sé qué decir en esta hora
La cabeza me da vueltas y vueltas
Como si hubiera bebido cicuta
Hermana mía.

Dónde voy a encontrar otra Violeta
Aunque recorra campos y ciudades
O me quede sentado en el jardín
Como un inválido.

Para verte mejor cierro los ojos
Y retrocedo a los días felices
¿Sabes lo que estoy viendo?
Tu delantal estampado de maqui.

Tu delantal estampado de maqui
¡Río Cautín!
................. ¡Lautaro!
.............................. ¡Villa Alegre!
¡Año mil novecientos veintisiete
Violeta Parra!
Pero yo no confío en las palabras 
¿Por qué no te levantas de la tumba
A cantar
............ a bailar
....................... a navegar
En tu guitarra?

Cántame una canción inolvidable
Una canción que no termine nunca
Una canción no más
.............................. una canción
Es lo que pido.

Qué te cuesta mujer árbol florido
Álzate en cuerpo y alma del sepulcro
Y haz estallar las piedras con tu voz
Violeta Parra

Esto es lo que quería decirte
Continúa tejiendo tus alambres
Tus ponchos araucanos
Tus cantaritos de Quinchamalí
Continúa puliendo noche y día
Tus toromiros de madera sagrada
Sin aflicción
................... sin lágrimas inútiles
O si quieres con lágrimas ardientes
Y recuerda que eres
Un corderillo disfrazado de lobo.

Balada (Gabriela Mistral)

  El pasó con otra;
yo le vi pasar.
Siempre dulce el viento
y el camino en paz.
¡Y estos ojos míseros
le vieron pasar!

  El va amando a otra
por la tierra en flor.
Ha abierto el espino;
pasa una canción.
¡Y él va amando a otra
por la tierra en flor!

  El besó a la otra
a orillas del mar;
resbaló en las olas
la luna de azahar.
¡Y no untó mi sangre
la extensión del mar!

  El irá con otra
por la eternidad.
Habrá cielos dulces.
(Dios quiere callar)
¡Y él irá con otra
por la eternidad!

Lluvia (Julian Prilutzky)

Llueve otra vez. Llueve de nuevo. Llueve:
siempre el amor me llega con la lluvia.
Sobre la calle una llovizna breve
y aquí en mi corazón, cómo diluvia...

Llueve. Y el agua cae sin relieve
sobre las piedras, ávidas de lluvia.
Aquí en mi corazón, cómo remueve;
aquí en mi corazón, cómo diluvia.

Siempre el amor me llega así. Sin ruido,
con silencioso paso estremecido:
niebla menuda que después diluvia.

Siempre el amor me llega así, callado,
con silencioso andar desesperado...
Y no sé dónde estás. Y está la lluvia.

La seriedad con el ceño fruncido (Nicanor Parra)

Es una seriedad de solterona
La seriedad con el ceño fruncido
Es una seriedad de juez de letras
La seriedad con el ceño fruncido
Es una seriedad de cura párroco
La verdadera seriedad es otra:
La seriedad de Kafka,
La seriedad de Carlitos Chaplin
La seriedad de Chejov
La seriedad del autor del Quijote
La seriedad del hombre de gafas
(Érase un hombre a una nariz pegado
Érase una nariz superlativa)

Yo sostengo y defiendo
La seriedad del Cuerpo de Bomberos
La seriedad de la Iglesia Católica
La seriedad de las Fuerzas Armadas
(Érase un hombre a una nariz pegado
Érase una nariz superlativa)
La seriedad de la Bomba de Hidrógeno
La seriedad del presidente Kennedy.

La seriedad de frac
Es una seriedad de panteonero:
La verdadera seriedad es cómica.
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